política
Milei sobre el Papa: del “representante del maligno” al "enriquecimiento espiritual” ante su llegada a Argentina
El Presidente celebró la próxima llegada del papa León XIV y aseguró que será un acontecimiento de “inmensa alegría y enriquecimiento espiritual”. La postura contrasta con los duros ataques que lanzó contra el papa Francisco antes de llegar al poder. No es el único cambio de posición: también hubo modificaciones en sus planteos sobre Malvinas y en sus promesas económicas de campaña.
El presidente Javier Milei volvió a quedar en el centro de la polémica por el contraste entre sus declaraciones actuales y sus posicionamientos anteriores. Durante un acto realizado este sábado en Neuquén, donde participó de la inauguración de un auditorio evangélico, se refirió a la próxima visita del papa León XIV a la Argentina y aseguró que el país lo recibirá “con los brazos abiertos”.
“Será motivo de inmensa alegría y enriquecimiento espiritual para los argentinos”, expresó el mandatario, quien también consideró que la llegada del Pontífice será una oportunidad para reflexionar sobre los valores judeocristianos.
Las declaraciones contrastan con el discurso que Milei sostuvo antes de asumir la Presidencia, cuando calificó al entonces papa Francisco como “el representante del maligno en la Tierra”, además de lanzarle otros fuertes agravios por sus posiciones sobre la justicia social y la economía.
Cabe aclarar que aquellos ataques estuvieron dirigidos a Francisco, no a León XIV. Sin embargo, el propio Milei ya había reconocido en febrero de 2024, después de reunirse con Bergoglio en el Vaticano, que tuvo que “reconsiderar algunas posiciones”.
No es el único cambio de postura
Las diferencias entre el discurso de campaña y las posiciones adoptadas desde el Gobierno también aparecen en otros temas.
En relación con Malvinas, en una entrevista con la BBC en 2024, Milei planteó que la recuperación de las islas debía ser producto de una negociación de largo plazo e incluso mencionó el caso de China y Hong Kong como referencia. Posteriormente, su discurso oficial endureció la posición argentina sobre la soberanía y rechazó expresamente el argumento británico de la autodeterminación de los isleños.
Otro ejemplo es la dolarización. Durante la campaña presidencial fue una de sus principales banderas, junto con el cierre del Banco Central. Ya en el Gobierno, la propuesta fue reformulada hacia un esquema de competencia de monedas y dolarización endógena, sin que se concretara la eliminación del peso.
Así, la nueva recepción que Milei anticipa para el Papa vuelve a poner sobre la mesa una pregunta política: cuánto de lo que el Presidente sostiene hoy responde a sus convicciones originales y cuánto cambia según las circunstancias y las responsabilidades del poder.