POLÍTICA
Melella advirtió que la reforma laboral “desmantela derechos” y la calificó de antifederal
El gobernador fueguino firmó un documento junto a otros cinco mandatarios del PJ y convocaron a frenar el proyecto de Milei en Diputados.
El gobernador Gustavo Melella firmó un duro documento junto a otros cinco gobernadores del Partido Justicialista en el que expresaron un fuerte rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, advirtiendo que el proyecto apunta al “desmantelamiento de derechos conquistados” y a la reducción de protecciones para los trabajadores.
El comunicado, titulado “Trabajo, federalismo y desarrollo: el camino hacia una verdadera modernización”, fue suscripto también por Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa), quienes llamaron a todas las fuerzas políticas a votar en contra de la iniciativa en la Cámara de Diputados.
Las transformaciones en el mundo del trabajo requieren consensos amplios, previsibilidad y respeto por los derechos adquiridos.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) February 18, 2026
Modernizar es promover inversión y empleo sin precarizar ni afectar la dignidad del trabajo. pic.twitter.com/kTSlnjpzi7
En el texto, los mandatarios aclararon que no se oponen a toda actualización normativa, pero remarcaron que “ninguna reforma puede orientarse al desmantelamiento de derechos”, sino que debe servir para ampliar garantías frente a un mercado laboral cada vez más inestable. Además, señalaron que la propuesta del Gobierno nacional “debilita derechos individuales y colectivos” y agrava la incertidumbre.
Los gobernadores también citaron a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para sostener que la reforma no generará empleo ni formalización, sino que facilitará despidos, reducirá estándares de protección y trasladará riesgos directamente hacia los trabajadores, consolidando un escenario de mayor precarización.
Finalmente, denunciaron que se trata de una reforma “profundamente antifederal” y advirtieron que el plan económico de Milei ya provocó el cierre de 21 mil empresas y la pérdida de casi 300 mil puestos de trabajo. En ese marco, reafirmaron su decisión de rechazar el proyecto y exigieron políticas de desarrollo e industrialización que garanticen empleo y derechos.