Cambia la ley penal juvenil: ¿Que penas pueden imponer a un adolescente que comete un delito?
La nueva Ley 27.801 reemplaza el régimen vigente desde 1980 y establece nuevas penas para adolescentes. Un robo sin arma puede tener alternativas al encierro, mientras que delitos graves como un robo con arma de fuego pueden terminar en una condena de hasta 15 años.
Desde el 5 de septiembre, la nueva Ley 27.801 establece que los adolescentes pueden ser imputados penalmente desde los 14 años. La responsabilidad dependerá de la edad y de la gravedad del delito cometido.
¿Qué puede pasarle a un adolescente que comete un delito? Dependerá de la gravedad del hecho.
Por ejemplo, si roba un celular sin utilizar un arma, puede enfrentar una pena de entre un mes y seis años, aunque la nueva ley contempla alternativas como mediación, reparación del daño, trabajos comunitarios o monitoreo electrónico.
En cambio, un robo con arma de fuego puede derivar en una pena de entre 5 y 15 años, sin acceso a algunas de las alternativas previstas para delitos menores.
Para los casos más graves, como un homicidio, la nueva normativa establece un máximo de 15 años de prisión, incluso cuando anteriormente podía discutirse la aplicación de penas mayores.
Además, la ley prohíbe las penas perpetuas para quienes hayan cometido el delito siendo menores de edad.
La reforma también establece que jueces, fiscales y defensores que intervengan en estos casos deberán contar con especialización en materia penal juvenil.
El nuevo régimen busca modificar la manera en que el Estado responde ante los delitos cometidos por adolescentes, combinando penas, medidas alternativas y reinserción, aunque todavía existen dudas sobre cómo se aplicará en cada provincia y si existen los recursos necesarios para cumplir con lo que establece la nueva ley.