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Contrataciones millonarias bajo la lupa en el puerto: la limpieza pasó de $25 a $304 millones
Los trabajadores del Puerto de Ushuaia pusieron bajo la lupa distintas contrataciones realizadas durante la intervención. Advierten que tareas que antes realizaba personal de planta fueron tercerizadas y cuestionan fuertes diferencias de costos en servicios de Higiene y Seguridad, limpieza y mantenimiento.
Una fuerte polémica se instaló en torno a las contrataciones realizadas en el Puerto de Ushuaia, luego de que trabajadores cuestionaran los montos previstos para distintos servicios y advirtieran sobre una creciente tercerización de tareas que históricamente eran realizadas por personal de planta.
Uno de los casos que más llamó la atención es el nuevo llamado a licitación para el servicio de Higiene y Seguridad. Según sostuvo Gastón Castillo, trabajador portuario, el servicio anteriormente tenía un costo cercano a los $25 millones anuales, mientras que la nueva licitación establece un presupuesto oficial de aproximadamente $304 millones.
El trabajador cuestionó que el incremento no tendría una correspondencia evidente con una ampliación significativa de las tareas. “Estamos hablando de un servicio de 25 millones anuales a 304, que es el valor oficial que le pusieron a la licitación nueva”, sostuvo.
TERCERIZACIÓN DE TAREAS QUE ANTES HACÍA PERSONAL DE PLANTA
Los cuestionamientos no se limitan a Higiene y Seguridad. Castillo señaló que durante la intervención comenzaron a contratarse externamente trabajos que anteriormente estaban a cargo de trabajadores del propio Puerto.
Entre ellos mencionó tareas de limpieza, pintura, mantenimiento, reparación del cerco perimetral y cordones, además de trabajos en distintos sectores de la terminal.
Según explicó, actividades como la limpieza del sector de catamaranes y el mantenimiento general eran realizadas anteriormente por personal de planta.
Desde la mirada de los trabajadores, este cambio constituye una progresiva tercerización de servicios que podría estar vinculada con la situación de los empleados que actualmente permanecen fuera de la terminal.
LIMPIEZA Y CISTERNA, OTROS DOS CASOS BAJO LA LUPA
Castillo también cuestionó el costo de una contratación vinculada al servicio de limpieza y mantenimiento, que —según sus estimaciones— habría pasado de menos de $70 millones a cerca de $500 millones.
A esto sumó otra contratación que rondaría los $140 millones para trabajos sobre la cisterna utilizada para almacenar el agua que posteriormente se suministra a los buques.
El trabajador sostuvo que ese tipo de mantenimiento también era realizado anteriormente por personal de planta y puso en duda la necesidad de la contratación en los términos planteados.
En particular, señaló que los controles de calidad del agua realizados por la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DIPOS) no habrían requerido hasta el momento ese tipo de intervención.
PIDEN RESPUESTAS SOBRE LAS CONTRATACIONES
Otro de los puntos cuestionados es la falta de información que, según los trabajadores, existe sobre los mecanismos de contratación y los organismos encargados de controlar los procedimientos.
Castillo aseguró que realizaron pedidos de información sin obtener respuestas satisfactorias y planteó interrogantes sobre quién controla los montos y las condiciones de los contratos.
Las denuncias, de confirmarse documentalmente, abren interrogantes sobre el criterio utilizado para definir los nuevos servicios y sobre la conveniencia de tercerizar tareas que anteriormente eran realizadas con recursos propios del Puerto.
CON LA TEMPORADA DE CRUCEROS CADA VEZ MÁS CERCA, CRECE LA TENSIÓN
Mientras tanto, los trabajadores continúan reclamando certezas respecto de su futuro laboral.
La proximidad de una nueva temporada de cruceros vuelve a poner el conflicto en el centro de la escena. Los empleados sostienen que no buscan perjudicar la actividad turística ni portuaria, pero advirtieron que podrían profundizar las medidas de protesta si no obtienen respuestas sobre su continuidad laboral.
“Los cortes van a ser más largos”, anticipó Castillo, quien sostuvo que la situación ya no puede extenderse indefinidamente porque está en juego la fuente de ingresos de numerosas familias.
El conflicto laboral se suma así a los cuestionamientos por las contrataciones y al debate sobre el manejo de los recursos del Puerto de Ushuaia, mientras los trabajadores reclaman transparencia, respuestas y certezas sobre sus puestos de trabajo.