lunes 05 de octubre de 2026 - Edición Nº3847
La Contratapa TDF » Río Grande » 5 oct 2026

interés general

Agredieron a trompadas a Bomberos Voluntarios cuando llegaron a combatir un incendio

Los voluntarios habían llegado antes que las unidades de mayor porte y estaban despejando el acceso para permitir el ingreso de los camiones cuando, según denunció la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande, fueron increpados, insultados y golpeados por dos vecinos. Luego debieron realizar constataciones médicas y radicar las correspondientes denuncias.


Una situación de extrema indignación se vivió durante la madrugada del domingo en la zona de Margen Sur, donde dos integrantes de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Río Grande fueron agredidos mientras se encontraban trabajando para llegar a un incendio.

 

El episodio fue denunciado públicamente por la propia institución a través de sus redes sociales, que expresó un fuerte repudio por lo sucedido y planteó una pregunta tan sencilla como preocupante: “¿Quién nos protege a nosotros?”

 

La noche había comenzado con otra emergencia. Los bomberos habían intervenido inicialmente en un incendio registrado en un domicilio de Las Rosas 1190, donde el fuego afectó un galpón. Hasta ese lugar se desplazó el Móvil 25 como primera unidad de ataque y posteriormente se sumaron el Móvil 39, con personal del Cuartel Central, y el Móvil 35, una unidad cisterna del Destacamento de Margen Sur.

 

El trabajo de las distintas dotaciones permitió controlar las llamas y evitar que el fuego se propagara. En ese primer incendio no se registraron personas lesionadas.

 

Pero cuando las unidades se encontraban regresando al Destacamento N.º 1 para realizar las tareas de limpieza, acondicionamiento y preparación del equipamiento, recibieron un nuevo aviso: se había confirmado otro incendio en Pasaje Antonio Rivero, lote 51.

 

Las unidades volvieron a salir.

 

El primer móvil llegó y comenzó a despejar el camino

 

De acuerdo con el relato difundido por la Asociación, el Móvil 39, con dos bomberos a bordo, fue la primera unidad en llegar al segundo incendio porque contaba con mejores posibilidades para acceder al sector.

 

El problema estaba en el propio camino.

 

Para permitir el ingreso de los vehículos de mayor porte, los bomberos comenzaron a despejar el acceso y a retirar tarimas que obstaculizaban la circulación.

 

Las otras unidades, con mayor capacidad de agua y equipamiento para combatir el fuego, se encontraban en camino.

 

Fue durante esa tarea cuando, según denunció la institución, dos vecinos se acercaron de manera violenta, increparon e insultaron a los bomberos y posteriormente los agredieron físicamente.

 

El motivo del enfrentamiento habría sido el reclamo de los vecinos porque la primera unidad había llegado sin agua.

 

Sin embargo, desde Bomberos Voluntarios explicaron que se trataba precisamente de la primera unidad que había conseguido acceder al lugar y que las demás dotaciones, con vehículos de mayor porte, estaban llegando detrás. Las características de las calles dificultaban además el ingreso de los camiones.

 

Es decir, mientras los bomberos trabajaban para abrir el paso a las unidades que tenían que atacar el incendio, terminaron siendo agredidos por quienes se encontraban en el lugar.

 

Después de la agresión tuvieron que ir al hospital

 

Tras el episodio, los dos bomberos realizaron constataciones médicas en el hospital y posteriormente efectuaron las correspondientes denuncias ante las autoridades. Según informó la institución, ambos se encuentran fuera de peligro.

 

La Asociación reclamó que lo ocurrido sea esclarecido y solicitó la colaboración de aquellas personas que puedan aportar información sobre los agresores o contar con registros fílmicos del momento de la agresión.

 

“Detrás de cada uniforme hay una persona”

 

El mensaje difundido por los Bomberos Voluntarios no se limitó a repudiar la agresión. También buscó poner en discusión una situación que, en medio de una emergencia, puede quedar relegada: quienes llegan a ayudar también son personas.

 

Desde la institución remarcaron que detrás de cada uniforme hay hombres y mujeres con familias, responsabilidades y una vida cotidiana que dejan de lado cuando suena una alarma.

 

Un incendio puede generar miedo, desesperación, angustia e impotencia. Y es comprensible que quienes ven amenazada su vivienda o sus pertenencias reaccionen con nerviosismo.

 

Pero una cosa es la desesperación y otra muy diferente es la violencia.

 

Nada justifica golpear a quien acaba de llegar para ayudar.

 

La propia Asociación fue contundente al advertir que el voluntariado implica vocación de servicio, pero no significa aceptar insultos, maltratos ni agresiones mientras se cumple una emergencia.

 

Y hay una consecuencia que va mucho más allá de los dos bomberos que fueron golpeados.

 

Cuando un servidor público es agredido mientras intenta llegar a una emergencia, también se pone en riesgo la respuesta que necesita toda la comunidad. En una situación donde cada minuto puede ser determinante, los bomberos no deberían tener que preocuparse por defenderse de quienes fueron a asistir.

 

La pregunta que quedó planteada desde la institución resulta difícil de ignorar:

 

¿En qué momento quienes arriesgan su vida para salvar a otros tienen que empezar a defenderse de aquellos a quienes fueron a ayudar?

 

Los Bomberos Voluntarios de Río Grande aseguraron que, pese a lo ocurrido, continuarán trabajando, capacitándose y respondiendo a cada llamado de la comunidad.

 

Su vocación permanece intacta.

 

Lo que no debería formar nunca parte de su trabajo es tener que soportar violencia mientras intentan salvar a otros.

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